En tus manos

14 04 2017

Como hacen los niños, camino sobre mis dedos y subo a tu mano.

Bailo sobre tu palma, cual pequeño ser en alabanza a su imponente diosa.

Y subo sobre tu brazo, dando pasos alegres, y en cada paso te cuento algo agradable que te hace sonreir.

Llego a tu hombro, trepo entretenido tus cabellos hasta alcanzar tu oído para contarte un secreto y así compartir algo solo entre tú y yo.

Salto a tu rostro y toco tu mejilla para verte sonrojar.

Y paso lijero sobre tus labios para sentirlos como en un beso.

Y es por esto que toco tu rostro cada escaso momento que puedo.





Ojos reposados

9 04 2017

Qué paz da verte.
Mirate es como dejar descanzar los ojos sobre tu silueta,
que invita a olvidarlo todo,
que lleva a soñar contigo.





El pastelito estafador

14 05 2014

Y esta es la historia

del pastelito estafador;

que con su aroma y dulzura,

estafó a mas de un millón.

Dijo “ya llego”, y no llegó.

Dijo “ya vuelvo”, y no volvió.

Yo la esperé

¿y qué hizo ella?… retozó.

Imagen





Paso de baile

18 12 2011

En este baile…

… regálame tu mirada,

el toque de tus manos,

lo sensual de tu cintura…

 

… Y mientras dure esta canción que no es canción,

sino los latidos del corazón,

que dan duro contra el suelo,

y a su ritmo le doy pasos.

 

Canta conmigo “te quiero”

Canta conmigo “quédate”

Canta mirando, canta riendo.

Canta mujer que encantas.

 

Baila conmigo otra vez,

ahora al ritmo de tus labios.

 

Baila conmigo otra vez,

si tu corazón canta por mi.





Hoy, ayer y quizá mañana también

23 11 2011

Me cuesta, me cuesta pensar con claridad.

Tonto.

Como nublado, sin poder ver y solo poder seguir lo que te indica tu nariz.

Pero parado no te puedes quedar, pero sentado tampoco. Como si te quemaran los pies y la cara también.

Como expuesto a radiación, te sientes mutante, no sabes bien que pasa y tu cuerpo actúa extraño.

Y pides guía y sabiduría, pero es un estado en el que tu mente, tu boca y tus oídos hablan todos tres idiomas distintos.

Y tener visiones, ver cosas que no son. Alucinar oasis tras oasis, hora tras hora, día tras día… cual cruel agonía o caprichosa enfermedad.

Pido cura, pero yo solo puedo hacer placebos… y en el momento que te sientes mas valiente, solo te queda ser cobarde.

Como tener el valor para saltar al abismo, cuando estás en un llano inmenso y sin fin. Corres y saltas pero en eso no hay valor.

Y ya deliras tanto que estás pensando que quizá tengas que aprender a volar para solo así estirar las alas.

Alas recogidas que duelen, alas recogidas que dañan, y te oprimen y te consumen.

Incluso más, pero el vocabulario no aguanta, no por falta de palabras, sino porque si lo digo tan fuerte esas palabras desaparecerán.

Nunca he sabido que sea malo querer.