Misión Mascota

10 09 2014

Hace ya más de un mes mi mascota se perdió y por información que recibí de una buena persona, aunque es un dato que no pude confirmar al 100%, todo indica que falleció.

Él se llamaba Spunki, Spoonky o Espunqui… pueden llamarle como quieran; porque cada vez que escribíamos su sombre, lo hacíamos de modo diferente.

Su pérdida fue algo dura para mí, entre otras cosas porque comprendí que la costumbre y ser confiado me hizo cometer errores, y al momento de perderlo lo que más me angustió fue pensar en los momentos de miedo y pena que él podría estar pasando; eso fue realmente doloroso. Eso fue mucho más triste que el mismo hecho de extrañarle y pensar en lo volverle a ver.

Ahora quiero curarme y corregirme. Pensé en algunas alternativas; adoptar otra mascota y cuidarla era una; pero no estoy en condiciones de hacerlo.

Quería hacer algo que vaya directamente a uno de mis descuidos… es así como decidí poner en práctica “la misión mascota”.

Lo que no pude hacer por Spunki lo haría por las mascotas de mis amigos y conocidos.

Algo que hubiera ayudado mucho a ubicar a mi perro al momento que se perdió; y eso es haberle puesto una placa. Algo tan simple hubiera salvado a muchos perros que se han extraviado.

La misión:

Spunki tenía 13 años y por ello, por cada año que cumplió compraré una placa para el perro de algún conocido.

Spunki

Sin explicarles más, sin avisarles ni nada, confeccionaré placas con las que espero poder salvar a 13 mascotas que también son cercanas a mí.

Ponerles esa placa será para mí como ponerles un salvavidas. Y serán 13 placas, para 13 perros, porque Spunki llegó a una meta, unos valiosos 13 años de compañía y afecto que no pude cuidar.

La placa es algo muy importante para nuestras mascotas. Averigua dónde puedes conseguirle una;  cliquea acá por ejemplo, para empezar a buscar. No dejes a tu mascota con algo tan simple, pero que puede salvarle la vida y evitarle penas.

Cuídense mucho y cuiden a sus mascotas. Piensen en cuanto confían en ustedes, pues comen de su mano y les dan todo su cariño.





Maceta erizada

8 08 2012





Nuevo rostro

1 08 2012





Dancing robot

22 07 2012




Animada violencia infantil

5 06 2011




LABERINTO 3D – Superplexus Circles, 24″

30 04 2011




Experimento – Energía y Ciudad

13 04 2011

Energía ilimitada obtenida del sol:

Ciudad flotante:





A dogStyle video

28 03 2011

Fuente: DanielDaniel.com





Caldo de palabras

8 12 2010

Hace poco, a través de una grata experiencia pude descubrir algo muy útil e interesante; descubrí un tipo de local como buena opción para conversar.

A veces pasa que estamos con un amigo o conocido y deseamos hablar, conversar largo y tendido, sobre cualquier tema, la vida, negocios, trabajo, problemas, socializar, etc; y buscamos un lugar cercano, agradable, donde no nos molesten y que no sea precisamente nuestras propias casas.

Los lindos cafés

Por lo general cuando esto me ha sucedido, hago lo mismo que muchos, voy a un bonito café, un lugar aparente, de buen ambiente, con variedad de bebidas calientes o frías, cómodos muebles, lugar distendido, música muy suave o ninguna, agradable a la vista, con pequeños pancecillos y demás cosillas para degustar. Además de estar de moda.

El asunto con los cafés, es que a veces están llenos, o fácilmente se ocupan. Lo que pides te dura poco y no es re barato andar consumiendo. Tienen algunos un horario estricto y no puedes quedarte hasta muy tarde por lo que pueden interrumpirte decirte que ya están cerrando.

Quizá es genial para una conversación algo corta, o como un previo, quizá como punto de encuentro o para ir simplemente porque te gusta por lo lindo, rico y acogedores que son. No lo niego, a mi también me gustan.

El descubrimiento

Si eres peruano y sobre todo si eres limeño, debes conocer los populares caldo de gallina; esos locales por lo general algo amplios, muy simples, donde ofrecen una corta variedad de comidas además del obvio caldo, uno que otro piqueo tal vez y hasta cerveza. Yo también los conozco y desde hace muchos años, pero fue increíble darme cuenta recién de lo útiles que pueden ser estos locales cuando uno simplemente desea sentarse a conversar.

Me encontraba hace algunos días (quizá una semana) con una amigo, por la noche, saliendo de una reunión; por la hora y por querer hablar con libertad sin incomodar, deseábamos ir a un local a continuar la charla, desafortunadamente, varios locales estaban cerrando, no encontrábamos uno aparente… pero el asunto cambió cuando luego de caminar algunas cuadras nos cruzamos con un caldo de gallina.

Apenas lo vi, supe que era el lugar perfecto, y ya adentro terminé comprobando mi idea.

Nunca cierran; atienden las 24 horas o hasta altas horas de la noche, siempre encontrarás uno abierto.

Siempre hay sitio libre, por ende no tendrás que esperar

Nadie te bota, porque siempre hay espacio libre y el local nunca cierra.

Lo que pidas durará, si es en un caldo de gallina, ten por seguro que lo que pidas podrá durar.

Sale a cuenta, incluso si ya consumiste y no quieres quedarte sin nada en la mesa, puedes pedir más sin gran temor a la cuenta final.

Licor para seguir: Si ya no quieres comer y te animas por algo mas interesante, casi siempre hay una cervecita para pedir y continuar la lora con mas soltura y alegría.

Conclusiones

Les cuento que me quedé como 2 horas y algo mas en ese lugar sin que nadie nos moleste, sin incomodar a nadie tampoco… para terminar aproximadamente a las 3 de la mañana y con  una cuenta completamente razonable.

Todos estos motivos hacen, para mi, al caldo de gallina una buena opción para conversar a sus anchas y sin freno.

 

Caldo de gallina, 100% recomendable.

 

 





Pintura movediza

19 08 2010

La evolución a color: